12 abr 2011

TERCERA RUTA


















En el frio de la soledad,
Mi alma encontró refugio.
Una brizna helada recorre su piel,
Al acecho como aquella.
Se oculta entre las sombras,
Observando todo,
Espera el instante preciso,
Esta consumida en el silencio.
La calma se apodera del momento,
Ese calor que te llena la panza,
La sangre se enjuaga en tus ojos,
Y se escucha en todo,
En toda la inmensidad de tus pisadas,
No hay porque hacerlo en silencio,
El calor te absorbe,
Aun más que la luz amanece,
Y es dos veces lo que siento,
Una y otra vez hasta el cansancio,
Quitándole todo.
Dejándome el vacio.

18 de abril de 2007 (Persiguiendo)

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